Reflexiones

Estamos en un momento de sumo peligro, aquel en el que crece lo que nos puede salvar (en el decir de Hölderlin).

Tenemos a la vista el fracaso. Hace falta “la atmósfera envolvente”. Aquello que da encanto a la vida, que la enamora: ilusiones, pasiones, amor, relatos, furias quijotescas, imposibles búsquedas, inalcanzables deseos. Pueden no ser verdaderos pero se vuelven en las vidas de los que tienen el coraje de vivirlos.

Lo que importa no es la realidad estricta, sino aquella altura a la que apunta. Es el entusiasmo el que nos mantiene vivos

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